Sevilla se presta especialmente a este tipo de escapadas: caminable, luminosa, culturalmente densa. Y cuando el alojamiento está en el centro, todo está a una distancia razonable, y puedes disfrutar sin prisas ni esfuerzo.
Elegir un hotel boutique en Sevilla, como Plácido y Grata, significa situarse en el lugar adecuado para aprovechar el tiempo. Salir a recorrer la ciudad por la mañana, visitar exposiciones, restaurantes o tiendas, y regresar cuando el cuerpo lo pida. El lujo, en este caso, es la proximidad.
A esta ecuación se suma algo esencial en los viajes breves: la facilidad de llegar. Bien conectado con el aeropuerto y la estación de tren, alojarte en Plácido y Grata es ganar tiempo. ¡Más horas para estar y disfrutar de la ciudad!
El descanso no queda relegado. El hotel cuenta con todo lo necesario para equilibrar descanso y descubrimiento: habitaciones perfectamente equipadas, pensadas para el confort y el silencio, donde recuperar energía entre paseo y paseo. Espacios cuidados al detalle que invitan a detenerse, a quedarse un poco más.
La experiencia se completa en sus zonas comunes, concebidas como una extensión natural de la estancia. Una cafetería donde empezar el día sin prisas, una coctelería para alargar la tarde o cerrar la noche sin salir del hotel, y una terraza que ofrece un respiro en plena ciudad.
Empieza el año y el calendario se abre como una promesa. Busca el próximo festivo, un fin de semana largo o una oportunidad para escapar sin ir lejos. Escoge la fecha y haz la maleta; Sevilla hará el resto. ¡Nos vemos pronto en Plácido y Grata!
Obtendrás una bebida de bienvenida y un 10% de descuento para tu próxima estancia