Estas son fechas para compartir y aquí, en este rincón tranquilo del centro de Sevilla, las historias se multiplican.
Muchos huéspedes aprovechan estos días para alojarse con nosotros y volver a ver a su familia en la ciudad. Llegan con maletas cargadas de regalos y abrazos pendientes. Otros, en cambio, eligen Plácido y Grata como refugio para desconectar unos días en pareja. Se dejan llevar por la magia de los mercadillos navideños, por las luces, las procesiones y la inspiración que aportan las tradiciones que vuelven cada año, como un ritual cálido que nunca cansa.
En Nido, nuestro espacio más acogedor, también ocurre algo especial. Amigos que hacía tiempo que no se veían se sientan a ponerse al día ante un desayuno lento o un café de especialidad que sabe a reencuentro. Y también familias que vuelven a Sevilla y hacen aquí su primera parada: para abrazarse, para contarse el año… y, a veces, para presentar a las nuevas incorporaciones.
Bebés que descubren por primera vez la ciudad de sus padres, parejas que llegan a conocer la tierra que alguien llama hogar, visitantes que escuchan historias familiares mientras entra la luz por las ventanas. Son momentos pequeños, pero no menos especiales.
Y quizás por eso, regalar Plácido y Grata se ha convertido en una forma de regalar algo más que una estancia: es regalar descanso, cuidados y tiempo. Regalar la posibilidad de parar. De respirar hondo. De celebrar en familia, de reencontrarse con uno mismo o con quienes más queremos. De volver a sentir la calma que a veces se nos escapa.
En estas fiestas, nuestro deseo es sencillo: que tu Navidad esté llena de luz y de encuentros bonitos. Que cada momento se convierta en un recuerdo cálido, de esos que acompañan todo el año.
Felices fiestas, desde Plácido y Grata.
Con cariño,
El equipo de Plácido y Grata.
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